SUSCRITO CON LA REPÚBLICA DOMINICANA EN LA CIUDAD DE MADRID EL 16 DE NOVIEMBRE DEL 2011

Los tratados internacionales han comenzado desde hace tiempo a configurar el poder fiscal de los estados, hasta llegar a convertirse en una fuente primordial del Derecho Tributario. Parte de ese espectro de regulación tributaria internacional son los Tratados o Convenios de Doble Imposición ó «CDI». Estos convenios, suscritos regularmente de forma bilateral entre dos estados, surgieron como respuesta a la globalización y la interdependencia económica experimentada en el siglo XX. Los CDI tienen como objeto principal evitar los efectos nocivos del fenómeno de la doble imposición internacional, que no es más que la situación en la cual una misma renta es pagada dos veces en igualdad de periodos fiscales, por un mismo contribuyente, afectando de manera negativa los intercambios internacionales, encareciendo de este modo las inversiones extranjeras.

El convenio para evitar la doble imposición con España y la República Dominicana y prevenir la evasión fiscal en materia de impuestos sobre la renta, fue suscrito en la ciudad de Madrid, España, el 16 de noviembre del 2011, con el principal objetivo de fortalecer las inversiones mutuas. La aplicación del convenio trae consigo mayor seguridad jurídica y fiscal para las personas de ambos países, la supresión de situaciones de doble imposición y la reducción de ciertas cargas fiscales. Este constituye apenas el segundo convenio de este tipo que la República Dominicana haya suscrito, siendo el primero con Canadá en 1977.

Tanto el convenio para evitar la doble imposición con España como su protocolo, entraron en vigor a partir del 25 de julio del 2014, luego de que el Tribunal Constitucional de la República Dominicana, mediante su Sentencia No. TC/0014/12, declarase el Convenio entre el Reinado de España y la República Dominicana y su Protocolo, acorde a la Constitución, y que el mismo no vulnera el principio de legalidad en materia impositiva, y menos aún, agravan la situación presente del contribuyente.

Las disposiciones del convenio para evitar la doble imposición con España, surtirán efecto sobre los impuestos retenidos en la fuente, en base a las cantidades pagadas o debidas. El mismo le será aplicado a las personas residentes de uno o de ambos estados contratantes, respecto a los impuestos sobre la renta exigibles por cada uno de ellos, sin importar su sistema de exacción.

Según lo establece el artículo n.º 2 del convenio, los impuestos comprendidos en el mismo son: en España, el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, el Impuesto sobre Sociedades, el Impuesto sobre la Renta de No Residentes y los Impuestos Locales sobre la Renta; en la República Dominicana, surtirá efecto sobre el Impuesto sobre la Renta.

Alcance del acuerdo para evitar la doble imposición con España

Cabe destacar que dentro del alcance del acuerdo se prevén temas de alta sensibilidad fiscal, como son la residencia a los fines tributarios, el establecimiento permanente, las imposiciones de rentas y sus tipologías, la asociación de empresas, los impuestos a los dividendos, intereses, cánones o regalías, prestación de servicios diversos, así como la ganancia de capital, entre otros.

En tal sentido, el acuerdo dispone que la tasa impositiva no podrá exceder el 10% sobre el importe bruto de los cánones o regalías, cuando se sometan a imposición en uno de los estados contratantes y el beneficiario efectivo de éstos sea residente del otro estado. Este mismo criterio se utilizará para someter a imposición la prestación de servicios, como por ejemplo, asistencia técnica, consultorías, asesoría y presentaciones, entre otros; excepto en los casos en que aquellas gestiones de negocios estén relacionadas con la compra-venta de bienes. Este mismo razonamiento del 10% será utilizado sobre los intereses percibidos por un residente de un Estado Contratante en el otro estado.

Asimismo, el convenio para evitar la doble imposición con España indica que la tasa impositiva será exenta en el Estado Contratante donde se realice la actividad, en la retención a los artistas, músicos, actores y deportistas, siempre que las actividades se hayan financiado, total o parcialmente, con fondos públicos de cualquiera de los estados y se realicen como parte de un acuerdo de colaboración cultural.

Igualmente, si bien la tasa aplicable a los pagos de dividendos se mantiene en un 10%, cuando el perceptor de los dividendos participe directamente en, al menos el 75% del capital de la sociedad que paga los dividendos, se exceptuará la retención en el país de la fuente de los mismos.

Por otro lado, el convenio se aplicará igualmente a los impuestos de naturaleza idéntica o análoga que se establezcan con posterioridad a la firma del mismo y que se añadan a los actuales o les sustituyan, por lo que las autoridades competentes de los estados contratantes se comunicarán mutuamente las modificaciones que se hayan introducido en sus respectivas legislaciones fiscales.

Finalmente, el convenio para evitar la doble imposición con España también contiene los términos en que se realizará el intercambio de información entre los estados, señalando que «…cada Estado contratante garantiza su capacidad para obtener y proporcionar, previo requerimiento, información que obre en poder de bancos, otras instituciones de intermediación financiera, y de cualquier persona que actúe en calidad representativa o fiduciaria, incluidos los agentes designados y fiduciarios».

La implementación de este convenio beneficia enormemente la inversión Española en República Dominicana, ya que brinda a los inversionistas una gama de posibilidades al momento de cerrar los períodos fiscales, asimismo, y aún más importante, reviste todas las inversiones realizadas entre estos dos estados de seguridad jurídica en el tema impositivo, lo cual resulta indiscutiblemente en facilidades de inversión en ambos estados para sus residentes.

Dicho esto, podemos concluir que el objetivo de los países desarrollados cuando firman un convenio de esta naturaleza, es eliminar las barreras que surgen al tránsito recíproco de capitales, bienes y utilidades, manteniendo por tanto una política tributaria neutral, sin interferencias en el campo de las inversiones. La incidencia negativa del fenómeno de la doble imposición jurídica internacional explica la atención dedicada por los países a su corrección, en aras de favorecer el desarrollo de las relaciones económicas internacionales, es por esto que cada día más, se hace necesario la suscripción de esta clase de convenios como parte de los pilares esenciales de la economía y la inversión en República Dominicana.