A partir del año 2008, la República Dominicana cuenta con un marco legal apropiado que regula la vida de las sociedades comerciales y empresas individuales de responsabilidad limitada; sin embargo, en el año 2012, la Cámara de Comercio y Producción de Santo Domingo cumpliendo con sus compromisos asumidos ante el Banco Interamericano de Desarrollo –BID–, lideró un estudio de campo a fines de verificar el estado de la informalidad empresarial en Santo Domingo, que dieron resultados e informaciones alarmantes, reflejo de una realidad que requirió la inmediata intervención del Estado. Por esa razón, el Viceministro de Fomento de las pequeñas y medianas empresas (Pymes), el señor Ignacio Méndez, manifestó en el año 2013: “(…) hay un claro vínculo entre el empleo informal y la pobreza, el gran reto es mejorar la capacidad productiva y de gestión de las empresas informales y mejorar los rendimientos de las actividades de las personas y técnicos que están en la informalidad, impulsando los programas que actualmente tenemos dirigidos a ellos, procurando que las ventajas de estar formalizados sean mayores o más atractivas que aquellas que les mantienen en la informalidad.” La informalidad se debe a un sin número de razones, entre las cuales está la desconfianza de los comerciantes, los altos impuestos de la Administración Tributaria, la confusión y la onerosidad de la tramitación de la formalización. El Estado dominicano con el apoyo y soporte de diversas instituciones entre las que se mencionan la Cámara de Comercio y Producción, el Ministerio de Industria y Comercio, la Oficina Nacional de la Propiedad Industrial y la Dirección General de Impuestos Internos, ha establecido una política de incentivo a la formalización de las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes) del país con la intención de formalizar los negocios que operan fuera del sistema. Es por esto que nace el servicio de VENTANILLA UNICA DE FORMALIZACION a través del portal web www.formalizate.gob.do, como mecanismo expedito para la creación de sociedades comerciales en un plazo de 7 días laborables, inferior a los aproximadamente 21 días que requiere el proceso ordinario de constitución. Esto se logra reduciendo consecuentemente los traslados, los formularios y los pagos solicitados por las distintas instituciones. Una vez agotados los 7 días laborables a través de la Ventanilla Única de Formalización, el empresario recibirá el Certificado de Nombre Comercial, el recibo del pago del 1% de impuesto por constitución, el Registro Mercantil, el Registro Nacional del Contribuyente y estará inscrito en la Tesorería de la Seguridad Social. Es evidente que el gobierno de la República Dominicana ha asumido el compromiso del desarrollo sostenible de las pequeñas y medianas empresas, de las cuales en el país hay 791,236 , representando un significante porcentaje del sector económico del país, garantizándoles competitividad y sostenibilidad tanto en el mercado local como en el mercado extranjero. Esta decisión no hace más que generar confianza, promover mayor inversión, contribuir con la seguridad jurídica y, en definitiva, incrementar el giro comercial general.