En el mes de abril, en las sesiones anuales de primavera del Grupo del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional, que tuvieron lugar en Washington DC, se desarrollaron una serie de temas entre los cuales se trató el cambio climático. Allí, el Secretario General de las ONU, Ban Ki-Moon, participó de numerosos eventos, junto con el Presidente del Banco Mundial, Jim Yong King, y la Directora General del FMI, Christine Lagarde.

En tal contexto, Ban Ki-Moon destacó que la financiación será clave para la creación y lanzamiento de una agenda de desarrollo post-2015 en relación al cambio climático, destacando que tanto los sectores públicos como privados deberán cooperar para crear incentivos y marcos normativos; a fines de fomentar y promover el desarrollo sostenible a largo plazo.

En particular, en las sesiones relacionadas cien por ciento al clima, se abordó cómo movilizar los billones de dólares que se necesitarán a nivel mundial para hacer frente a este reto del cambio climático, incluyendo poner un precio al carbono y promover la eliminación gradual de los subsidios a los combustibles fósiles para liberar y aumentar los fondos públicos. También se trataron estrategias de cómo los bancos de inversión y los bancos centrales pudieran promover una mayor inversión en el desarrollo bajo en carbono.

Durante otra sesión, el Ministro de Finanzas de Suecia, Magdalena Andersson, describió como su país había implementado un impuesto a la alta emisión de carbono y cómo, a través del tiempo, se apreció el crecimiento económico.

Al igual, que el representante de Suecia, diferentes participantes de diferentes paneles confluyeron en la misma directriz, es decir expresaron las preocupaciones de que es un plan muy ambiciosos el hecho que 169 países cumplan con los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU. Además, que se requerirá de unas enormes fuentes de financiación para implementar el plan y que el sector privado deberá jugar un rol más que clave en cuanto tal financiación. Frente a ello, algunos de los participantes expresaron que sería preferible que primero se inicie con un número reducido de países y un número reducido de objetivos a cumplir.

Estamos a cinco meses de la firma del pacto por el cambio climático, aún en los foros más altos, institucionales, económicos y de financiación, se sigue debatiendo cuál es el plan más conveniente para implementar la reducción en la emisión de los gases de efecto invernadero y disminuir la temperatura global a dos grados Celsius a la época pre-industrial.

Es preocupante que quienes forman parte de esta agenda como su día a día, aún no tengan claro como se llevará a cabo, dejando a disposición de cada Gobierno la implementación del sistema que fuese para cuidar el medio ambiente y favorecer a la firma de tal pacto.

Mientras tanto seguimos de cerca como se va desarrollando el tema, promoviendo la concientización de este fenómeno y la promoción de la inclusión de los estándares de sostenibilidad y medio ambiente en el desarrollo de todo proyecto que impacte en los hábitats naturales de un país.