El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales emitió la Resolución n.º 1 del año 2015, la cual establece el Procedimiento para la Recuperación de Multimateriales Reciclables con valor comercial, que determina la obligación de segregar en la fuente los diversos tipos de desechos, resultantes de actividades de extracción, transformación de materias primas y consumo de productos y servicios.

Desde su promulgación, en el mes de enero del 2015, todas las entidades de negocios, intermediarios, usuarios finales y ciudadanía en general, deben iniciar el correcto manejo de desechos sólidos, mediante la separación de estos en dos recipientes y/o fundas azules, una para los residuos inorgánicos y/o materiales tales como papel, plástico, cartón, vidrios y metales; en la otra el resto de los desechos, tales como desperdicios de cocina y comida, residuos de poda de jardín, entre otros. El objetivo de dicha normativa no es otro que promover la reutilización de desechos sólidos que puedan ser reaprovechados, evitando así la disposición final de los mismos en los vertederos del país. La misma establece también la recogida selectiva por parte de los Ayuntamientos; por lo cual estos no podrán mezclar los multimateriales con los desechos restantes con el fin de facilitar su reciclaje. La recogida selectiva también puede ser realizada por empresas contratadas por el ayuntamiento, segregadores informales e intermediarios.

En cuanto al transporte, el procedimiento aprobado establece que una vez recolectada de forma diferenciada, los residuos son transportados hacia un punto intermedio, denominado punto limpio o punto intermedio, para tratamiento y manejo de desechos sólidos o directamente hacia la empresa recicladora.

Resta evaluar de qué manera los Ayuntamientos podrán implementar este procedimiento para la recogida selectiva de desechos sólidos. En efecto, este ha sido el reto de ciudades en otras partes del mundo y sus correspondientes ayuntamientos al momento de decidir llevar a cabo este cambio trascendental en el ámbito de la manejo de desechos sólidos. Si bien la normativa no lo estableció, es de esperarse que el cambio de paradigmas requiera:

  • Establecimiento de un período de tiempo para poder adaptar los vehículos para retiro;
  • Renegociación de contratos con empresas de recogida de desechos sólidos;
  • Realización de acuerdos con las cooperativas de reciclado para su inclusión en la gestión;
  • Determinación de recogida de distintos tipos de desechos para ciertos días pre-establecidos – por ejemplo martes y jueves materiales reciclables, y el resto de los días desechos orgánicos –;
  • Campaña de concientización e información por sectores sobre el manejo de desechos sólidos;
  • Imposición de sanciones ante incumplimientos.

Hasta que todos estos temas no sean definidos, la implementación del nuevo sistema de recolección selectiva puede tornarse más complejo de lo esperado.